Diagnóstico
El problema
Ate enfrenta robos, violencia, percepción de abandono y baja capacidad de respuesta inmediata en varios sectores. El serenazgo suele operar sin suficiente sectorización, sin integración útil con cámaras y sin una coordinación operativa estable con la Policía.
El resultado es una seguridad fragmentada: se patrulla, pero no siempre se controla el territorio con información, prioridad y tiempos de respuesta medibles.