Diagnóstico
El problema
Ate arrastra pistas dañadas, veredas deficientes, mantenimiento irregular y proyectos que muchas veces no priorizan el impacto real en la vida diaria del vecino. La falla no es solo presupuestal: también es de formulación, supervisión y control.
Cuando una obra se ejecuta sin prioridad técnica clara o sin control de calidad, el distrito termina pagando más por resultados que duran menos.