Diagnóstico
El problema
El comercio desordenado, la informalidad persistente, la ocupación caótica del espacio público y la falta de acompañamiento a emprendedores limitan la economía local y deterioran la convivencia urbana.
Sin reglas claras, fiscalización proporcional y facilidades reales de formalización, el distrito pierde competitividad y el vecino termina trabajando en peores condiciones.